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viernes, 16 de octubre de 2015

Hormigos...para hocicones y lambiotos



     La palabra que hoy llega a este blog me trae inevitablemente el recuerdo de mi madre y de mi abuela Juana. Se trata de los “hormigos” un postre popular y humilde donde los haya . Un plato en el que mi madre, y especialmente mi abuela Juana, eran expertas . 

      Se trata de uno de esos platos que tanto me atraen en la cocina popular, porque reflejan lo que se puede hacer cuando no hay mucho de lo que tirar ( lo que ocurre con las migas, el ajoblanco o las torrijas...) Es una cocina que sin ser de la abundancia no por ello es menos rica.

     Los hormigos los recuerdo como una mezcla casi sólida pero muy suave de harina y leche azucarada. En boca con una sensación agradable que invita a comer aunque te llamen hocicón(a) ( el equivalente riojano de goloso) o lambioto(b) ( que dicen los toperos de Murillo)
  1. Buscando que te busca he encontrado una receta de hormigos de Santa Marina hechos con suero muy propia de  pastores como el abuelo José (porcierto por ella he descubierto un interesante blog de Alberite: http://www.riojarchivo.com/ )
  1.  
     
  2. Y hemos visto su existencia con diversos nombres: formigos, ormigos, formiguillos... en Galicia, Asturias, Álava . Aunque en estos casos es una especie de tortilla de pan o migas muy mojadas.

Este fin de semana no podré probarlos pero espero que Doña Antonia vaya practicando para cuando vaya por La Rioja.... Y si tiene algo que añadir a ésto que he dicho... que hable.



(a) En el diccionario de la RAE solo refleja la acepción hocicón u hocicudo: “Dicho de una persona: Que tiene boca saliente” Pero el matiz en La rtioja está en el gusto por comer dulces. A veces también se puede usar “morrón”

(b) Por cierto es curiosa la semejanza de este “toperismo”con una palabra gallega para referirse a una personaa la que le gusta comer: lambón.

domingo, 29 de marzo de 2015

Domingo de Ramos


     Lo que mueve la entrada de este domingo no es propiamente una palabra especial de mi vocabulario riojano, sino un recuerdo que se asocia al Domingo de Ramos . Por eso hoy, que celebramos esta fiesta, tiene más sentido. Esta fiesta era una de las que guardo más bonitos recuerdos. Nos poníamos a juego con la liturgia que narra la alegría de los niños hebreos recibiendo con ramos a Jesús en su última entrada a Jerusalén.

     La chiquillería acudía ese día a la misa del domingo (y ese día además no faltabamos -sic pronunciada llana- por nada del mundo) con los ramos de laurel o de olivo. Tengo el recuerdo de que la gente más pudiente compraba auténticas palmas que decoraba con lacitos de colores. Pero, como veremos, este tipo de palmas no eran un buen invento... porque no podían contener-soportar lo que nuestros populares ramos de laurel.

     Los ramos en Ribafrecha ( y por lo que he podido ver estos días, en otros pueblos de La Rioja) eran una auténtica representación del paraiso de los pequeños . De ellos se hacían colgar esas riquísimas rosquillas recién hechas por nuestras madres o abuelas que llenaban nuestra nariz de un aroma inconfundible , o “collares” de palomitas que habíamos hecho haciendo saltar maiz chino. Luego, el signo de los tiempos, fue añadiendo a esos ramos los productos de la sociedad industrial: palotes, piruletas, chupa-chups, kit-kat...

     Lo cierto es que aquella Misa se hacía laaaarga, laaarga.... Porque aquellas apetitosas hociconadas no se podían comer hasta que saliéramos de la Iglesia (bueeeeeno...alguna palomita o pedacito de rosquilla caía en nuestra boca, medio a escondidas, durante la misa) Para alargar la "agonía" de nuestras glándulas salivares,   en la liturgia de Ramos se lee ENTERO el relato de la Pasión... En fin que costaba que acabase aquella misa. Pero a la salida dábamos cuenta del Ramo... de sus chucherías. En la Plaza, sentado en las Costanillas o apoyados en aquel peculiar frontón que tenía dos pequeñas paredes laterales acababa su efímera gloria el Ramo del Domingo de idem ("Sic transit gloria mundi")

Después de publicar la entrada en facebook aporta Susana Trapero un dicho que cuadra bien con una tradición de estrenar ropa por esa fecha.  :

Domingo de Ramos el que no estrena algo se queda sin manos

Diremos también que esta tradición de renovar vestuario  es coherente con la intención de la fiesta. Después de todo, la fiesta de la Pascua cristianizó una fiesta de renovación anual de la primavera  y esa renovación es la que se materializa con la costumbre de estrenar. De paso diremos que aunque hoy en día compramos y estrenamos todo el año...en las sociedades tradicionales esto sólo podía hacerse en fechas muy señaladas y Ramos, la puerta de la Semana Santa y la Pascua esra una ocasión propicia. 
¡Gracias, cuñada, por mejorar-completar la entrada!